y la casa quedó en silencio.
Traté de alcanzar sus pasos pero se apresuraron,
luego extendieron sus alas,
llegaron al azul del cielo,
cruzaron más allá de donde mi vista alcanzaba
y las nubes las escondieron.
Ellas se han ido,
no sé si volverán un día,
cuando sus espíritus renazcan sabios
y en sus almas la tolerancia venza.
Fue de súbito su partida,
el adiós se prolongó un instante,
no hubo aviso,
callé mi pena,
sofoqué mis lágrimas
y el dolor quemó dentro
de mi cuerpo.
Quise al menos que no partieran tan lejos,
a gritos pedí volaran a ras del suelo
pero no respondieron.
Y quise volar también
pero mis alas se atrofiaron
-por causas que duermen en mi pasado-
y no pudieron elevarme.
Sé que ahora es el momento,
que las aves emigren del nido,
la naturaleza madre
viviendo en el mismo instante
cuando volaban hacia el destino.
Ellas se han ido.
La ciudad se ha quedado sola
y el dolor escondido.
Guardaré como reliquias nuestras bromas,
me grabaré el bullicio,
quizá vuelvan un día,
pedirán que cante las historias del ayer,
y ellas relatarán sus aventuras,
aunque después del vuelo,
otras formas tendrán sus pensamientos
y las que antes fueron,
serán un mito en mis recuerdos.
Tal vez lloremos,
tal vez,
pero hay un riesgo en el viaje,
es posible que no regresen,
no puedo saberlo.
Quedan sus facciones en las sombras,
en los rostros de la gente,
quedan sus sonrisas brillando inagotables.
Son un recuerdo que aprecio,
tesoro que celo con terror de niño.
¿Y si no vuelven?
¿qué será de los días negros y de los blancos?
¿y cuando quiera hablarles?
¿cuando no pueda abrazarlas?
No pronunciaron palabras al irse,
sólo escuché los quejidos de nuestros corazones,
el dolor de los ancestros pesando en los cuerpos.
La vida que vive corriendo
y yo en mi caminar tan lento.
Ellas se han ido,
debo confesar que las extraño
y hay resentimiento,
deseo que todo vuelva a ser lo que era antes,
con los jolgorios,
con mis dos amigas,
el paseo de tres andariegos juntos.
Ellas se han ido,
me duele no viajar en su equipaje,
se han ido jóvenes del nido
y tal vez ya no volverán.
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