
Querido escape:
Estoy lleno de sentimientos encontrados. No quiero sentirme así pero es inevitable. Al cuerno con todo. Giro de 180 grados. Me voy y espero que encuentre una razón para quedarme allá, en esa ciudad. No quiero saber ya nada de mi pasado, al menos del pasado que me duele. Estoy cansado, estoy furioso, enojado conmigo. Quiero gritar. Quiero correr a través de la calle, de la playa, de todas partes. No puedo llorar pero quisiera poder hacerlo para desahogarme. Quiero cantar, quiero tocar. Extraño los ritmos, el golpe de las baquetas, el llanto del violín y su furia y su dulzura. Quiero escribir todo. Quiero que la vida sea larga. Quiero la paz mundial. Quiero estar con ella y no. Estúpido sentimiento. Ya no quiero más de lo mismo. Ésta vez quiero mi escape, uno solo, para mi. Y no un escape falso, no, quiero uno sincero, de esos que te llevan a la puesta de sol con un viento de libertad en la cara. Quiero que se me olvide todo, todo lo que me haga sentir tan pequeño como ahora, indefenso, impotente. Me voy a mirar en el espejo, directo a los ojos, para despedirme con un hasta nunca de este dolor, que ya para estas líneas está disminuyendo.
Con esperanza, yo.
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