Sin que falte a mis palabras cortesía
te pido que no turbes con tu presencia mi hogar,
pues lo llenarás de vacío,
aunque no te des cuenta.
No camines en dirección a mi saludo y atenciones,
soy un títere, soy restos de anhelos,
soy un disturbio de la imaginación, de la aventura.
y tú serás cruel si persistes en tu intento de atravesar con ilusiones,
con fantasías el manto de amargura que me cubre.
Soy etéreo,
un halo de vacuidad en la noche,
congela el cúmulo de recuerdos
que reposan en mi mente.
No juegues alrededor de mí con tu alegría,
seduciendo,
mira, no puedo moverme,
no puedo seguirte, mi vista perdí,
contemplar tu belleza ya no debo,
no alcanzo a escuchar mi corazón ni la melodía del tuyo.
Mi carne se desgaja como cáscara
que envejeció y se secó por tu ausencia
huyendo como hojas del árbol que las nutrió
hacia un lugar sin destellos,
lástima no tengas por mi aspecto,
si reflejo mi pena,
mira ésa luz que aún conservo,
es mi sol que me da calor.
Tú sigue jugando
con tu alegría rondando,
seduciendo.
No soy más que nube
y el horizonte me reclama,
tu seguirás, si,
tu seguirás.
Y otra flor en mi corazón nacerá.
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